Manual · Empezar
Cuál es tu camino: buscar empresas o trabajar las que ya tienes
Prospector tiene dos caminos y los dos terminan igual —con los contactos de las personas a las que le vas a escribir—, pero empiezan distinto: o defines un segmento y Prospector te construye la lista de empresas, o subes la lista que ya tienes.
Cuándo usar esto. Es tu primer día y no sabes por dónde entrar, o llevas un rato trabajando de una forma y sospechas que la otra te sirve más.
Lo que vas a lograr
Vas a saber en cuál de los dos caminos entrar hoy, y qué pasos te tocan en cada uno.

Camino 1: no sabes todavía a qué empresas quieres llegar
Sabes a qué tipo de empresa le vendes —"plantas de autopartes del Bajío de más de 100 empleados"— pero no tienes la lista de nombres. Ese es el camino del segmento: describes a quién buscas y Prospector construye la base de empresas por ti, a partir del censo de establecimientos del INEGI.
Tus pasos:
- Crear el segmento y refinarlo en el chat.
- Generar la base de empresas.
- Elegir en qué empresas gastar tus créditos y buscar sus contactos.
- Marcar tu producto en el segmento y escribir y aprobar los correos de cada puesto.
Es el mismo orden que te propone la pestaña Hoy mientras preparas tu primera lista: con la base en la mano, lo que sigue va rápido.
Te toca este camino si vendes a un perfil repetible, quieres abrir un mercado nuevo, o quieres encontrar empresas que ni sabías que existían.
Camino 2: ya traes tu lista de empresas
Tienes tus cuentas objetivo en un Excel: tu cartera, las cuentas que te asignaron, un directorio de la cámara, tu CRM exportado. No necesitas que nadie te diga a quién llegar; necesitas los contactos de esas empresas. Ese es el camino de Cuentas objetivo, un segmento que ya viene habilitado en tu cuenta.
Tus pasos:
- Subir tu lista y completar los datos de las cuentas.
- Definir a qué puestos quieres llegar.
- Buscar los contactos y, si quieres, exportarlos para tu equipo.
- Marcar tu producto y escribir los correos de esos puestos (hablan del puesto, no del sector).
Te toca este camino si ya tienes tus cuentas nombradas, si trabajas por territorio o por cartera asignada, o si lo que te falta no son empresas sino personas.
No son excluyentes
La mayoría termina usando los dos: Cuentas objetivo para lo que ya traes, y un segmento para crecer más allá de tu cartera. Son espacios separados, así que lo que hagas en uno no ensucia el otro, y tu seguimiento funciona igual en los dos.
Con una diferencia que conviene saber desde hoy: en Cuentas objetivo los correos se escriben por puesto, no por sector, porque tu lista es la que es y puede mezclar giros. Si quieres correos que hablen de una industria, esa industria es un segmento normal.
Recomendaciones
- Empieza por donde tengas más claridad. Si ya traes tu Excel, súbelo: vas a tener contactos hoy mismo y eso te da la confianza para armar después un segmento bien hecho.
- No metas tu cartera completa a un segmento. Un segmento es un grupo de empresas que comparten el mismo problema; una cartera heredada casi nunca lo es. Para eso está Cuentas objetivo.
- Un segmento por cada mensaje distinto. Si a dos grupos de empresas les vas a decir cosas diferentes, son dos segmentos, aunque los dos te compren.
Qué sigue
- De cero a tu primera secuencia de correos en 30 minutos
- Tu día en Prospector en 30 minutos
- Qué hace bueno a un segmento
Si algo sale distinto
- Mi lista tiene 800 empresas y no quiero buscarle contactos a todas. No lo hagas: marca las que te interesan y busca solo en esa selección. Está en Cómo elegir en qué empresas gastar tus créditos.
- Subí mi lista pero muchas empresas quedaron sin sitio web. Sin dominio no hay dónde buscar contactos. Corrígelo tú: Por qué el dominio de la empresa lo decide todo.
- Mi segmento me trae empresas que no me sirven. El problema está en la definición, no en la base. Vuelve a Qué hace bueno a un segmento y ajusta los criterios.
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